En marzo de 2026, la revista Nature Neuroscience publicó un estudio que ha sido recibido con enorme expectación. Jude y su equipo implantaron dos matrices de microelectrodos intracorticales en la corteza motora de dos personas con tetraplejia completa. A los participantes se les pidió que imaginaran el movimiento de sus dedos sobre un teclado QWERTY. Una red neuronal profunda decodificaba en tiempo real esa intención y traducía la actividad cerebral en letras que aparecían en una pantalla.
Los resultados superaron las expectativas. Uno de los participantes alcanzó una velocidad de 110 caracteres por minuto con una tasa de error del 1,6%. Eso representa el 81% de la velocidad media de una persona sin discapacidad escribiendo en un teléfono móvil. El segundo participante logró 95 caracteres por minuto. El sistema necesitó únicamente treinta frases de práctica por sesión para adaptarse (Jude et al., 2026).
Para una persona con esclerosis lateral amiotrófica o una lesión medular alta, esta tecnología significa poder responder correos electrónicos, mantener conversaciones escritas fluidas o incluso trabajar. La neuroprótesis aún no está disponible comercialmente, pero los autores confían en que ensayos clínicos más amplios permitan su llegada al mercado en los próximos años.
(Jude et al., 2026)
Bibliografía
Jude, J. J., Levi-Aharoni, H., Acosta, A. J., Shokur, S., & Donoghue, J. P. (2026). Restoring rapid natural bimanual typing with a neuroprosthesis after paralysis. Nature Neuroscience, 29(3), 456–467. https://doi.org/10.1038/s41593-026-01890-4
